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HackMeeting 2009: más allá de lo técnico, y lo virtual

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X. Araujo Elena / J. Jacovkis Halperin

Hace 10 años que llegó auspiciado por el movimiento okupa italiano y sigue aquí.

Un año más el Hackmeeting ha celebrado su encuentro.

 

Para quien no conoce el HackMeeting (HM) hay que decir que es “un encuentro libre y autogestionado que gira en torno a las nuevas tecnologías, sus implicaciones sociales, la libre circulación de saberes y técnicas, la privacidad, la creación colectiva y el conflicto telemático[1]. El pilar fundamental del HM es el Movimiento del Software Libre (SL) iniciado en 1983 por el programador Richard Stallman, impulsor del proyecto GNU y que se planteó el objetivo de construir un sistema operativo libre. No fue hasta 1991 que el proyecto consiguió cierta estabilidad de la mano de Linus Torvalds, un estudiante que aportó una pieza clave para que GNU pudiera funcionar: el núcleo del sistema, un kernel llamado Linux.

 Fiel a la horizontalidad del SL, en el HM todo se gestiona colectivamente. Una web-wiki, una lista de distribución de correo electrónico y un canal de chat IRC permiten a todas las personas interesadas interactuar durante el año, para acabar el ciclo en un nuevo encuentro. Así el HM se diferencia de los Party-Eventos en los que existe una separación entre la gente que asiste y la organización a sueldo, a menudo esponsorizada por multinacionales de las telecomunicaciones. En el HM domina el do it yourself.

 Durante el año telemáticamente se discute, entre muchas otras cosas, la sede del encuentro y su nombre. Uno de los criterios que tiene más peso es la posibilidad de hacer crecer y consolidar la red de hacklabs[2], dotando de experiencia, infraestructura y formación a los diferentes Centros Sociales ‘candidatos’. Acoger el HM implica la llegada de un mínimo de 100 personas dispuestas a enseñar todo lo que saben y a aprender un poco de aquello que desconocen. Después de un HM mucho del material usado para el evento se queda en la sede que lo acoge.

 El origen de los HM hay que buscarlo en los centros sociales okupados de Italia. Las ediciones celebradas a finales de los 90 habían convocado ya a algunos de nuestros proyectos telemáticos contestatarios: nodo50 y sindominio. El primer encuentro ibérico se remonta al año 2000 cuando el CSOA Les Naus[3] replicó el experimento italiano uniendo okupas y teckies para hacer política con la tecnología. Una vez finalizado, Les Naus acogió el primer hacklab del Estado, el recientemente disuelto KernelPanic[4]. A lo largo de estos años el HM ha contribuido a la efectiva proliferación de hacklabs a lo ancho de la geografía peninsular, así como ha dinamizado la red de complicidades entre diferentes centros sociales okupados.

Análisis del HM2009

Entre el 9 y el 12 de octubre se celebró en Madrid el décimo HM, llamado +MadHack. El nombre fue elegido en referencia a la edición de 2002 llamada MadHack y celebrada en el Laboratorio-3 -también en la villa y corte. La sede de esta edición ha sido el Espacio Polivalente Autogestionado Patio Maravillas[5], un centro social amenazado de desalojo.

 Una de las leyes no escritas del HM había sido, hasta esta edición, no repetir ciudad de acogida. Uno de los argumentos para que el HM se volviera a celebrar en Madrid sostenía que este año el encuentro debía ser propagandístico y fuerte[6] porque durante el primer semestre de 2010 España asume la Presidencia Europea y hay mucho que pelear en el campo de los derechos digitales. De ahí que el Patio Maravillas fuera un lugar idóneo para acoger al HM: por estar en la capital, por estar consolidado como centro social, y por contar con el Hamlab -un hacklab más, al fin y al cabo. Todo esto debía evitar el desgaste que supone el montaje de un HM desde cero aunque de este modo quedara postergado el objetivo de ampliar la red de hacklabs.

 Los nodos

Genéricamente los nodos son puntos de una red. Dentro del HM un nodo es un espacio de encuentro que toma forma de charla, taller o debate. Queremos destacar 3 de los 50 nodos que hubo en el HM09. El nodo dedicado a guifi.net, la charla para iniciar la búsqueda de alternativas libres a las redes socialesTM, y el debate organizado por los compañeros de la Coordinadora de Informática y Consultoría de la CGT.

 – Guifi.net[7] es la red inalámbrica libre más grande del Estado y fue iniciada en la rural comarca catalana de Osona hace 5 años. Después de una charla de presentación se abordaron los retos de la red libre, entre los que destacamos la puesta en marcha de FFTF -Fiber From The Farm, Fibra Desde las Granjas. Esta iniciativa aboga por la conexión con fibra óptica de los pueblos alejados de los centros de telecomunicaciones a través de la extensión de una red libre, tal y como se está haciendo con la red inalámbrica. Además de la exposición, los dinamizadores dejaron infraestructura para que la red pueda crecer el centro de Madrid. En caso de desalojo del EPA-PM los equipos se pueden trasladar fácilmente a otro tejado de la ciudad.

 – En los últimos años la internete se ha convertido en un oasis de redes sociales. Nosotras sabemos que la redes sociales ya existían antes de FacebookTM o TwitterTM; es más: hace 100 años nos juntábamos en ateneos y hace 10 años empezábamos a usar indymedias y otras plataformas de edición colectiva. Tampoco es nuevo que las grandes empresas tiendan a apropiarse -capitalizándolo- el trabajo ajeno. Lo que es nuevo es el grado de inconsciencia y el poco conocimiento de los derechos propios en la red, que ha facilitado el crecimiento y uso de herramientas comerciales como las supracitadas. Desde hace ya algunos años se viene reclamando una web libre y punto[8], en la que la libertad afecte a los medios y a los contenidos. Para ello es necesario coordinar los servidores autogestionados, la programación de aplicaciones y consolidar una masa crítica que la use.

 – Aparte de los nodos propiamente técnicos, este año ha destacado un nodo sindical. La Coordinadora de Informática y Consultoría de la CGT ha abierto un debate en el seno de la comunidad para saber si es posible la implementación en el mundo sindical del modelo de desarrollo del software libre -distribuido y colaborativo. La Coordi busca cortocircuitar la cadena de subcontratación habitual en el sector de los trabajadores informáticos, que sufren la terciarización en carnes propias -no simplemente porque trabajan en una de estas cadenas, sino porque muchos de ellos lo hacen asalariados por auténticas ETT’s especializadas en servicios informáticos. Sea por las características del sector, sea por la falta de cultura sindical en muchas de las empresas del ramo, sea por la no adscripción a la categoría de trabajador de muchos informáticos; la cuestión es que aún son muchos los que abogan por una estrategia colegial como método de regularización del sector. Desde la Coordi como desde CGT, en cambio, las expectativas giran en torno a la articulación de un referente de clase que vaya más allá de los intereses corporativos de un ramo profesional. Falta trabajo sindical y sobra represión empresarial sobre los atisbos de organización. Lo que también sobra es ilusión en el seno de la Coordinadora para que el proyecto llegue a buen puerto en base a la solidaridad y la ayuda mutua.

 Como se ha dicho uno de los ejes de la edición 2009, como se desprende de la convocatoria enviada a la prensa, debía ser la confección de una hoja de ruta para la defensa de los derechos digitales durante la Presidencia española de la UE. Sin embargo hubo que esperar dos semanas para vislumbrar algún plan de acción colectiva y madura. No fue hasta la celebración del Free Culture Forum[9], cuando se encontraron en Barcelona activistas e intelectuales del conocimiento libre, y se trabajó específicamente para la redacción de una carta de derechos digitales. En el marco del FCForum se celebró la segunda Gala de entrega de los Premios Oxcars, una suerte de parodia de los premios de la industria cinematográfica aplicado a artistas que publican sus creaciones bajo los cánones de las licencias libres.

 Más allá del inicio lúdico-festivo del FCForum, durante tres días se habló de política en exclusiva. Cabe decir que el FCForum cuenta con una organización diferenciada de los participantes, que se dedicaron a tiempo completo a la discusión y enfrentamiento de ideas, dejando los detalles logísticos al staff acreditado. Este modelo nos puede gustar más o menos, pero como el objetivo principal era tejer tácticas y estrategias al medio plazo (incluyendo la Presidencia española de la UE) hay que decir que el FCForum sí cumplió con sus expectativas.

 Parece que ya entramos de pleno al apartado de las críticas, siempre constructivas y desde dentro.

 Comunidad y asociación

Sabemos que de la experiencia se aprende y somos partidarios de la máxima que reza sólo hay que inventar la rueda una vez. Iniciativas como el HM son eventos políticos que persiguen, de uno u otro modo, algún tipo de transformación  social. Los cambios sociales no son una seta que aparece tras las lluvias primerizas de otoño. Los cambios sociales los hacen los movimientos sociales, y si se desea cambiar la sociedad hay que organizarse. Hay que establecer estrategias de las que deriven tácticas para conseguir los cambios deseados y nunca hay que renunciar a la conciencia de estar haciendo política, si realmente queremos modificar las relaciones del entorno en el que vivimos.

 Sí, es de manual de historia, de sociología o de filosofía; pero es que nos rodean algunos autodenominados movimientos sociales que ni los han leído. Y si lo han hecho ha sido para plagiarlos y reempaquetarlos hasta desnaturalizar su sentido. Porque… ¿Qué aporta una asamblea en la que no se decide nada porque se tiene miedo a votar? ¿Qué aporta una asamblea sin acta, o sin control de las decisiones tomadas? ¿Qué quedó de aquello de “quien la propone se la come”? ¿Para qué sirve participar en plano de igualdad formal si luego algunos de los clanes de la comunidad se toman la libertad de disentir, boicotear o borrarse? ¿Por qué se ha consolidado el modelo asambleario Praga 2000, con sus gesticulaciones de aprobación y rechazo quizás necesarias en las calles tomadas por la policía, pero totalmente dispersivas para tomar decisiones reales?

 Las comunidades pueden ser simplemente encuentros casuales de personas por motivos de vecindad o afinidad. Las asociaciones en cambio son organizaciones que resultan de objetivos políticos compartidos. En una comunidad puede haber, y de hecho hay, diversas asociaciones incluso de signo opuesto: pertenecer a la comunidad del software libre no dice nada de nuestras preferencias políticas. Sólo hay que echar un vistazo al panorama del Movimiento del SL para darse cuenta de que en él conviven personas y colectivos muy diferentes. Véanse la diferencias entre dos de los popes de la filosofía hacker como son Richard Stallman y Eric S. Raymond.

 Los HM suceden, y ya son 10 los realizados, pero la voluntad de ser y permanecer como comunidad deja de lado a veces la prioridad de los objetivos políticos, y de los métodos políticos válidos o no. Deja de lado al fin y al cabo una historia previa plagada de ejemplos de cómo colectivos humanos se han asociado para promover y defender sus intereses comunes, y de cómo esos intereses comunes han provocado algún cambio social. Parece que el HM ha sido poseído por una modorra postmoderna generadora de subjetividades capaces de bloquear o modificar cualquier decisión previamente tomada. Cada decisión colectiva puede perder validez una vez finalizada la asamblea o terminado el plazo para opinar en la ciberasamblea -léase la lista de correo.

 La misma modorra parece que se ha apoderado de la autocrítica o de una reflexión introspectiva: casi nunca hay errores, en todo caso hay bugs que deben ser depurados[10]. Todo ello tiende a menudo al situacionismo y a la performance, donde las formas, el discurso o las meta-referencias simbólicas son más importantes que el contenido del mensaje enviado o que la propuesta política en sí misma. A menudo hay una trasposición de lo virtual a lo real, cuando es obvio que no todo lo que funciona en un entorno remoto es válido para una relación presencial. De la misma manera una parte del hacktivismo[11] parece que se ha quedado colgada de un tripi telemático en el que de golpe han detectado a un nuevo sujeto histórico llamado hackeriado. Parte de este clan vive el viaje como nueva vanguardia de la revolución en Matrix.

 Conclusiones

A día de hoy el HM es de los pocos eventos autogestionados que sigue ahí tras 10 años, y estas reflexiones son compatibles con su historia y sobre todo, son reflexiones comprometidas con su futuro: larga vida al HM!

 Cuando oponemos comunidad y asociación no nos referimos a ir a un registro, con unos estatutos por triplicado y una junta directiva que va a monopolizar el poder. No es necesario legalizar el HM para que la organización colectiva y asamblearia sea más efectiva. La organización y reparto de responsabilidades no pone en juego necesariamente actitudes autoritarias o burocratizadas. La estructuración distribuida de las responsabilidades -votar entre ellas- no debe ser ningún tabú: se vota cuando es necesario, cuando se ha hecho evidente que el consenso ni está ni se le espera. Se vota cuando tras exponer algún problema se dan una o más soluciones plausibles y posibles.

 Nos parece que esta tendencia no es ni mucho menos exclusiva del HM. Como hemos citado, desde la eclosión ahora hace 10 años del movimiento altermundista parece que se han hecho más esfuerzos por distanciarse de los movimientos sociales clásicos que por aprender de ellos, inventando de este modo la rueda incontables veces. Las herramientas digitales con las que contamos hoy en día son muy valiosas, nos ayudan a comunicarnos y difundir nuestras luchas. Pero no hay que confundir los medios con los fines.

 


 

[10]  Genéricamente un bug es un fallo de un programa o soporte informático. Se usa esta palabra que en inglés significa bicho, porqué en 1947 se encontró una polilla viviendo y alterando la operatividad de una computadora del ejército de los EUA.

[11]  En los años 80 los citados Stallman, Raymond y compañía hicieron gala de pertenecer a la comunidad hacker. Durante los 90 algunos delitos cometidos con el uso de computadoras fueron atribuidos por la prensa a hackers, empezando así la construcción de “un enemigo público”. Desde el Hackelarre, el HM del año 2007, se han hecho esfuerzos para substituir la identidad hacker por la de  hacktivista. Parece que los medios de comunicación de masas nos siguen bombardeando con aquello de que los hackers son malos, delincuentes per sé y además violentos como Lisbeth Salander.

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