Por meses

David Seiz Rodrigo – Sindicato de Enseñanza . Madrid . Miembro de Fedicaria

Paideia y Summerhill comparten el rechazo a un modelo escolar tradicional que se entiende como un estorbo para el desarrollo de personas, libres, independientes y críticas. Para estos herederos de las utopías educativas de comienzos del siglo XX, el orden de la clase es diferente, los espacios también, las jerarquías han desaparecido. La libertad de los individuos se eleva como el objetivo esencial de estos proyectos y al tiempo como la principal herramienta metodológica.

“A quien no esté en condiciones de provocar horror hay que rogarle que deje en paz las cuestiones pedagógicas. Indudablemente, hasta ahora, por lo general ha ocurrido lo contrario: quienes se horrorizaban como tú, querido amigo, escapaban atemorizados, y quienes permanecían impávidos, tranquilos, metían del modo más grosero sus rudas manos en la más delicada de todas las técnicas que pueden corresponder a un arte, es decir, en la técnica de la cultura. Pero eso ya no podrá durar mucho tiempo: tendrá que llegar por fin el hombre honrado que tenga esas ideas buenas y nuevas, y que para realizarlas se atreva a romper con la situación actual”

Friedrich Nietzsche. Sobre el porvenir de nuestras escuelas. Segunda Conferencia.

Salario, cuidados y tareas tienen mucho que ver con la reflexión que podemos hacer sobre empleo y decrecimiento, entendiendo por decrecimiento la oposición consciente, voluntaria y socialmente autoorganizada al capitalismo y a su lógica de crecimiento desmedido, y utilizando como definición de empleo la del Instituto Nacional de Estadística: “Conjunto de tareas que constituyen un puesto de trabajo o que se supone serán cumplidas por una misma persona”.

El salario, ese valor de cambio que nos dan en función de un trabajo y según las condiciones previstas en un contrato, es una convención humana versátil y elástica, que nos permite sobrevivir en la sociedad capitalista y alcanzar los estándares sociales de satisfacción de otras necesidades materiales y simbólicas que asumimos como dadas, generalmente inducidas, culturalmente legitimadas y socialmente validadas.

Los cuidados representan la base de la pirámide que muy recientemente, gracias a la economía feminista, nos hemos dado cuenta que no sólo es el sostén básico de la vida reproductiva, sino, y fundamentalmente, la red invisible de intercambios y trabajos, remunerados y no remunerados, que conforman una auténtica economía subterránea, mayoritaria y tradicionalmente protagonizada por las mujeres, sobre la que se asienta la economía real capitalista. Sin los cuidados y sus tareas, sin sus dedicaciones y tiempos, sin sus productos tangibles e intangibles, sin su desvalorización y sin su plusvalor no cuantificado, el capitalismo, el desarrollo, la cultura, la política y hasta la revolución -si algún día conseguimos que se produzca- no podrían existir.

A nadie se le escapa que la educación ha desempeñado un papel muy importante en la tradición libertaria, tanto en el nivel teórico como en el nivel práctico. Son muchas las aportaciones que los pensadores libertarios han hecho para realizar una educación acorde con sus principios. Y son también muchas las experiencias de educación libertaria que se han dado desde los comienzos del anarquismo.

No se trata en absoluto de una tradición anclada en el pasado, sino de algo que sigue vivo y vigente de maneras bien diversas, como también fue diversa la teoría y la práctica en los orígenes. Hacer visible esta presencia activa, en circunstancias poco favorables, es lo que buscamos con este conjunto de artículos.

Podemos empezar con el recuerdo de lo que fue en sus mejores momentos. Nada más levantarse en armas contra el golpe de estado fascista, los anarquistas organizaron, desde las posiciones de poder que ocupaban en el gobierno republicano, todo un planteamiento educativo acorde con sus principios. Eso es lo que exponen Cristina Escriva y Rafael Mestre en su relato de los hechos acaecidos entre 1936 y 1939 a través del CENU. Eran tiempos duros, pero no fue obstáculo para que se iniciaran experiencias muy valiosas que siguen siendo un referente.

Acción Cultural del Movimiento Libertario durante la Revolución

Cristina Escrivà Moscardó – Investigadora , Gestora Cultural

Rafael Maestre Marín – Documentalista

“A quien no esté en condiciones de provocar horror hay que rogarle que deje en paz las cuestiones pedagógicas.

Indudablemente, hasta ahora, por lo general ha ocurrido lo contrario: quienes se horrorizaban como tú, querido amigo, escapaban atemorizados, y quienes permanecían impávidos, tranquilos, metían del modo más grosero sus rudas manos en la más delicada de todas las técnicas que pueden corresponder a un arte, es decir, en la técnica de la cultura. Pero eso ya no podrá durar mucho tiempo: tendrá que llegar por fin el hombre honrado que tenga esas ideas buenas y nuevas, y que para realizarlas se atreva a romper con la situación actual”

“Lanzamos la semilla al surco y ubérrima de vida ha abierto la tierra y advenido una planta hermosa y lozana, prometedora de óptimos frutos.”

Andrés Capdevila, 1932.

Daniel Parajuá – C G T Enseñanza Madrid

No podemos quedarnos en declaraciones genéricas acerca de las bondades de la pedagogía libertaria. Tampoco basta con denunciar lo lejos que la realidad cotidiana de nuestras escuelas está de la propuesta anarquista. De lo que se trata es de hacer visible cada día, sea cual sea el ámbito en el que trabajemos, un modelo de práctica libertaria en la educación basada en la acción directa, la ayuda mutua, la actitud crítica y la autogestión.

Libre Pensamiento nº 64 (en PDF)

Libre Pensamiento 64(4.5 MB) 26 Jun 2010 Pedagogía libertaria. – Primavera 2010

Temas destacados:

– PASOS hacia un sindicalismo “Copyleft”, por David Aristegui

small;”>– PROYECTO FIARE de Banca Ética: Poner la intermediación financiera al servicio de la justicia, por Antonio Pérez Collado y Francisco Cobacho Casas
– LA ENERGÍA que se acaba, por Domingo Guinea
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