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11/03/2011 , Categoría: Crisis, LP 67 Va para cuatro años de crisis y cada vez pinta peor. Pinta peor para nosotros, a los que nos impusieron la crisis, los que nos la dejamos imponer. Pinta mejor par el capitalismo financiero, el que provocó la crisis de la que ha salido fortalecido, más agresivo que nunca, dispuesto a imponer su ley contra todos y contra todo.
11/03/2011 , Categoría: LP 67
11/03/2011 Por: Rafael Cid , Categoría: LP 67, Sindicalismo Rafael Cid – Periodista y analista político . Colaborador del periódico Diagonal, El Digital, Rojo y Negro y Radio Klara
Por su naturaleza antisistema, el anarcosindicalismo ha sufrido una conspiración intelectual a manos de la acción combinada y recurrente de la inteligencia oficial y la industria mediático-cultural, que pretende hacerle visible como una utopía milenarista fundada en la violencia irracional. Lo que en la dictadura era represión y censura, a partir de la transición se ha convertido en una forma de ataque que identifica subliminalmente a lo libertario como una conducta desviada, propia de inadaptados, que pone en riesgo la convivencia. La centralidad de esa campaña de estigmatización reside en una revisión histórica descontextualizada y hecha desde los valores del poder que actúa desde presupuestos de objetividad, rigor y profesionalidad.
Tomás Ibañez – Movimiento libertario
Los importantes cambios acaecidos desde los inicios del siglo XX exigen que el anarcosindicalismo proceda a una profunda renovación para volver a ser un instrumento de lucha tan eficaz como lo fue hasta finales de los años treinta. En un momento en que la expansión del capitalismo en toda la esfera de la vida cotidiana tiende a romper la neta separación entre el campo laboral y las demás actividades sociales es preciso construir formas organizativas que sean transversales en relación con las problemáticas laborales y sociales, fundiéndolas en un mismo entramado. Se trata de avanzar hacia una autentica hibridación donde una misma forma de lucha y de organización abarque indistintamente ambas problemáticas realizando su simbiosis.
La construcción de una memoria libertaria en la reciente bibliografía sobre el anarquismo hispano.
Daniel Parajua – Antropólogo y Profesor de Enseñanza Secundaria
David Seiz – Doctor en Historia
La construcción de una memoria resulta esencial en la configuración de la imagen que las comunidades se hacen de sí mismas. El anarquismo ha construido la suya esquivando a menudo la memoria que sobre él han hecho otros, defendiendo su propia memoria desde la militancia y disponiéndola como modelo de transformación. Es difícil entender la imagen que el anarquismo tiene de sí, sin reparar en el uso que se ha hecho de la historia del movimiento libertario y en el cultivo de una memoria elevada sobre hechos, figuras y mitos determinados.
La formación una constante y una necesidad dentro del anarcosindicalismo
José Antonio Ojeda García y Jacinto Ceacero – Profesores Enseñanza Secundaria
La formación es una prioridad para las organizaciones anarcosindicalistas como la CGT, ya que, es un requisito para la transformación social y una necesidad para la militancia en la causa libertaria. Antes, cuando la educación estaba en manos de la iglesia y la patronal, las organizaciones anarquistas y anarcosindicalistas crearon su propia red de ateneos libertarios para contribuir a la formación integral de la clase trabajadora. Hoy, cuando la educación está en manos del estado y al servicio del capital, la Organización debe diseñar su propio plan de formación para el desaprendizaje del pensamiento y comportamiento únicos que el sistema neoliberal pretende implantar entre las y los trabajadores y proceder al aprendizaje de los pensamientos, conductas y sentimientos que nos conduzcan a una nueva sociedad basada en la libertad y la justicia social. Los métodos de la pedagogía libertaria representan la base de nuestra formación.
Francisco Marcellán – Profesor Universidad Carlos III de Madrid
El centenario de la Confederación Nacional del Trabajo es un buen momento para revisar la estantería de nuestra biblioteca y rememorar aquellos textos que han contribuído a formarnos una opinión sobre el pasado, el presente y el futuro del anarcosindicalismo en nuestro país.
José Joaquín Pérez – Beneyto Abad
Las retóricas neoliberales deslegitiman la función pública, tarea a la que también contribuye la implantación de modos de gestión —como las externalizaciones de servicios— que extienden espacios propicios a la corrupción y al clientelismo.
Es preciso reformular el estatus del Estado como prestador de servicios a la comunidad. La defensa de lo público pasa por ello como por experimentar formulas de gestión.
Replantearse el concepto de servidor público bajo la noción de la imparcialidad, importada del campo del poder judicial, puede llevarnos a revisar el concepto de Estado y el nuevo modo de provisionar los servicios en una sociedad postfordista en el que las personas exigen el que nadie se beneficie de ventajas y privilegios.
Defender lo público no significa ni apostar por el estatismo ni ignorar los peligros de las burocracias públicas.
11/03/2011 Por: Pep Juarez , Categoría: Crisis, LP 67 Pep Juarez
La Reforma del Sistema Financiero, dirigida a la rentabilización y privatización de las Cajas de Ahorro, se desarrolla sin casi debate social, por parecer de consecuencias menos directas e inmediatas para los ciudadanos. Sin embargo, no por menos directos e inmediatos sus efectos serán de menor calado. El expolio de las Cajas de Ahorros supondrá la desaparición de su obra social, la pérdida de 30.000 empleos, una nueva entrega de miles del millones de fondos públicos al negocio privado y, sobre todo, completar el monopolio de los intereses financieros privados, acrecentando su capacidad de dominación e imposición.
11/03/2011 Por: Miguel Amorós , Categoría: Debates, LP 67, Social Miguel Amorós
Aunque nadie parezca recordarlo entre los sesenta y los ochenta del siglo pasado hubo un periodo revolucionario que se saldó con la derrota proletaria, pero que forzó la sociedad capitalista a una reestructuración y modernización sin precedentes, desembocando en una urbanización general y una mundialización de la economía. La política dominante se redujo a la imposición unilateral de un crecimiento económico de graves efectos destructivos ambientales y sociales –el desarrollismo. Las masas asalariadas de las conurbaciones se muestran sumisas a las leyes de la mercancía y a los dictados estatales, mientras que el centro de gravedad de la agitación social se desplaza de los lugares de trabajo a la defensa del territorio. La cuestión social se plantea menos en términos laborales que ecológicos. Las esperanzas revolucionarias adquieren por ello una perspectiva desurbanizadora y ruralizante. Las nuevas clases peligrosas ha de surgir de la segregación y encontrar su autonomía fuera del sistema capitalista.
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