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Libre Pensamiento nº 74 (en PDF)

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Libre Pensamiento 74 Invierno 2012 Dossier: Educación y mercado

Editorial LP 74

El accidente de Bangladesh, tras el hundimiento de un edificio en el que operaban diversas industrias de la confección, arroja un saldo cercano al millar de muertas y un número similar de heridas. Y en este caso hay que hablar en femenino porque la mayoría de las víctimas eran mujeres, algo normal en una sociedad en la que el género es factor de discriminación y empobrecimiento.

¿Recortar? Sí, lo militar

3El militarismo es una aberración, siempre fuente de conflictos y nunca de soluciones. En la actual situación de crisis, pensado para la defensa de los intereses económicos privados en cualquier parte del planeta, es cada vez más exigente económicamente y un enorme generador de deuda. Ese gasto militar se detrae del gasto social, pero es útil para enfrentarse al malestar social que genera. Militarización, represión y control social son una y la misma cosa.

Presentación del dossier “Educación y mercado”

2Volvemos en Libre Pensamiento sobre la necesidad de repensar la educación en vísperas de la enésima reforma educativa, lastrada desde su gestación por la ausencia absoluta de un mínimo debate sobre las necesidades, objetivos y formas que la educación debiera tener en los albores de este nuevo siglo.

Escolarización, ¿por qué y para qué?

1Los inicios de los procesos escolarizadores en los albores de la revolución burguesa se apoya en unas premisas que son difícilmente sostenibles con los actuales procesos de producción y el papel de los medios de comunicación en el control social. Teniendo en cuenta el papel doblemente legitimador de las desigualdades sociales, económicas y culturales que cumple el aparato escolar, la política educativa del movimiento neoliberal (libertad de elección de centro y educación en casa) debe ser entendida en clave de selección social de los mejores para garantizar un alto nivel de vida para la prole. Una respuesta alternativa al papel de la escolarización parte de la concepción libertaria de la libertad y reivindica un solo sistema educativo de carácter público no estatal y laico (centrado en lo común).

El gasto en educación y la política educativa

6Preguntas como ¿La educación coste o inversión? ¿Es rentable gastar en educación? ¿Cuánto cuesta la educación? ¿Quién debe pagarla? no tienen una respuesta única. La economía puede aportar criterios de decisión, utilizando las herramientas de análisis y el lenguaje que le son propios, siempre y cuando se hayan planteado antes, con claridad, los escenarios, las distintas alternativas deseadas o asumibles por la sociedad. No es posible anteponer la economía a la reflexión social y menos pretender que la sustituya. Intentaremos delimitar el papel que tiene la economía en la decisión sobre la cantidad y tipo de educación que la sociedad precisa, separar los aspectos económicos y sociales y precisar las diferencias conceptuales propias del lenguaje económico.

De recortes y privatizaciones que conducen a la asfixia del servicio público de educación

1Negras tormentas agitan el sistema de educación pública de nuestro país en todos sus niveles, desde el infantil hasta la Universidad. Una contrarreforma (¿alguna vez a lo largo de los 34 años de Constitución se intentó reformarlo atacando de raíz los problemas y no quedándose en consideraciones estéticas?) que el Gobierno del PP con su inefable ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, a la cabeza del desaguisado, pretende reforzar el papel de la iglesia católica en lo ideológico, disminuye sustancialmente la financiación del sistema público a favor del concertado y privado, “militariza” al profesorado para dotarle de “autoridad” y toma como referencia la cultura de la evaluación permanente como criterio de test de “progreso adecuado del aprendizaje” y, por tanto, como condicionante del mismo.

La escuela, la enseñanza y la privatización de las conciencias

5Desde sus orígenes, la educación y la escuela se han considerado medios para configurar las conciencias y construir la identidad de los sujetos. Los valores y pautas de comportamiento que se ha tratado, y trata, de inculcar, han variado a lo largo del tiempo, en función de las circunstancias históricas, económicas y sociales. Incluso desde una perspectiva crítica se ha adoptado este papel de la escuela, procurando en este caso formar personas comprometidas con la transformación social. No obstante cabe discutir si realmente los sistemas educativos tienen esa capacidad, o, al menos, con la potencia que se les atribuye.

La dirección como intervención en el espacio público

1En esta contribución se pretende situar la acción de la dirección en un centro escolar en el territorio del pensamiento y la teoría críticas. En tiempos del imperio de los mercaderes (el mercado sólo es la proyección de los intereses de estos sectores hegemónicos), la escuela, y dentro de ella el papel de quienes asumen la responsabilidad de la dirección, cobra una dimensión que nos devuelve al tiempo del Proyecto Moderno en su versión emancipadora. En la institución escolar vivimos tiempos de desierto, donde la inercia es la fuerza dominante y la conformidad en la rutina el naufragio de la educación. La tarea urgente pasa por frenar las tendencias a convertir los centros en pésimos remedos de empresas, y combatir activamente por desmontar las trampas de un sistema no democrático.

La ley de memoria histórica, o la crónica de un fracaso anunciado

1(Fragmento del libro de : ¿Qué hacemos por la memoria histórica?, Ed. Akal, Madrid, 2013)