Por meses

El gasto en educación y la política educativa

6Preguntas como ¿La educación coste o inversión? ¿Es rentable gastar en educación? ¿Cuánto cuesta la educación? ¿Quién debe pagarla? no tienen una respuesta única. La economía puede aportar criterios de decisión, utilizando las herramientas de análisis y el lenguaje que le son propios, siempre y cuando se hayan planteado antes, con claridad, los escenarios, las distintas alternativas deseadas o asumibles por la sociedad. No es posible anteponer la economía a la reflexión social y menos pretender que la sustituya. Intentaremos delimitar el papel que tiene la economía en la decisión sobre la cantidad y tipo de educación que la sociedad precisa, separar los aspectos económicos y sociales y precisar las diferencias conceptuales propias del lenguaje económico.

De recortes y privatizaciones que conducen a la asfixia del servicio público de educación

1Negras tormentas agitan el sistema de educación pública de nuestro país en todos sus niveles, desde el infantil hasta la Universidad. Una contrarreforma (¿alguna vez a lo largo de los 34 años de Constitución se intentó reformarlo atacando de raíz los problemas y no quedándose en consideraciones estéticas?) que el Gobierno del PP con su inefable ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, a la cabeza del desaguisado, pretende reforzar el papel de la iglesia católica en lo ideológico, disminuye sustancialmente la financiación del sistema público a favor del concertado y privado, “militariza” al profesorado para dotarle de “autoridad” y toma como referencia la cultura de la evaluación permanente como criterio de test de “progreso adecuado del aprendizaje” y, por tanto, como condicionante del mismo.

Presentación del dossier LP 73 “Más allá del Estado de Bienestar, más allá de lo público”

Está siendo muy fuerte el ataque contra el Estado del Bienestar y contra los servicios públicos en general. Los neoliberales, que controlan el gobierno español, el europeo y las grandes instituciones internacionales, aprovechan la crisis para imponer su programa de drástica reducción del Estado, en especial de su dimensión más social y solidaria. O quizá se trata de una crisis parcialmente creada e intencionadamente magnificada para generar un marco social más proclive a aceptar sin ofrecer resistencia un conjunto de medidas que claramente perjudican a la mayoría de la población.

Lo estatal y lo público

Asistimos a un duro ataque contra los servicios públicos orquestado por los medios conservadores y aplicado por políticos neoliberales. Frente a ellos se plantea la defensa de lo público, pero muchas veces confundida con la defensa de un Estado burocrático responsable de parte del deterioro de unos genuinos servicios públicos. Por eso, partiendo de postulados libertarios, se trata de plantear una crítica del Estado de bienestar como paso para una profunda y radical transformación de la sociedad que llegue a ser una sociedad en la que se dan la libertad, la igualdad y el apoyo mutuo.

Marinaleda, un ejemplo de gestión colectiva municipal en el campo andaluz

El New York Times definió a Marinaleda como “un oasis comunista”. “Un trabajo y sin hipoteca para todos en un pueblo español”, rezaba el titular. Está claro que Marinaleda no es el paraíso perdido, pero tampoco es casual que el periódico de referencia de la prensa mundial dedique un reportaje a un pequeño pueblo de la sierra sur sevillana de poco más de 2.700 habitantes.

Políticas fiscales: ingresos, gastos, deuda

La tasa de ganancia del capital, desde la mitad de la década de los 70, se desplazó del capitalismo industrial, al capitalismo financiero. Esta financiarización de la riqueza social producida y, posteriormente devuelta a la ciudadanía en forma de deuda, es posible en primer lugar por el sometimiento del capitalismo industrial al financiero; en segundo lugar por la inmensa concentración de masas de capitales, en los fondos de inversión y, en tercer lugar por una endeudamiento permanente: es la sociedad de los propietarios. El trabajo vivo es despreciado en inmensas cantidades, ante el exceso de capacidad y la ausencia de consumo y, este, solamente es conservado y utilizado como mano de obra de reserva, para empobrecer y precarizar las condiciones de vida de la mayoría social.

La pobreza ante la crisis, una realidad heterogénea. Vivencias y discursos

En este texto presentamos algunos esbozos acerca de las vivencias y los discursos de los grupos subordinados en la estructura social, que están viviendo de manera directa y cruda los efectos de la denominada crisis económica. Desde una metodología cualitativa, acometemos nuestro trabajo a partir de un conjunto de grupos de discusión y entrevistas.

Nos hemos planteado un acercamiento para tratar de conocer cómo es la cotidianeidad de las personas mas afectadas por los procesos de dislocación que se están produciendo en el avance del capitalismo tardío. Pretendemos con ello dar con algunas claves de entendimiento de los procesos de producción y reproducción de las marginaciones, y de cómo operan los dispositivos de dominación, así como las diversas respuestas que frente a ellos se construyen y que pueden contribuir a cuestionar esas formas en que se reproducen las condiciones que contribuyen a su subordinación y su dominación.

La dimensión internacional de la crisis económica

La crisis económica internacional es el resultado de la globalización financiera derivada de la solución a la crisis de producción de los años setenta. El proceso de reestructuración de las economías más desarrolladas se hizo posible a través de fortalecimiento del mercado financiero en las relaciones económicas internacionales y la creciente apertura de todas las economías nacionales. A este proceso se ha sumado la aceleración de los cambios tecnológicos. Se está pues ante una triple crisis que afecta a las finanzas, a la producción y al empleo, y a las relaciones internacionales. Las tres deberán de abordarse simultáneamente si se busca una cierta estabilidad económica internacional.

De qué crisis hablamos

Fernando Armendáriz Arbizu

Suele ocurrir. Cuando un desastre nos afecta de cerca, cuando la amenaza golpea a nuestra puerta reclama nuestra atención, provoca nuestra inquietud y se convierte en un problema de escala mundial. Si la misma situación se da en otras latitudes nos interpela de distinta manera y nuestra preocupación se manifiesta generalmente

Organizaciones no lucrativas y capital social: el caso de la irresponsabilidad social corporativa

José Ángel Moreno, Vicepresidente de Economistas sin Fronteras y profesor asociado de la UNED

Aunque con raíces que se remontan a comienzos del siglo XX, el concepto de capital social se ha convertido desde la década de 1980 en uno de los elementos estelares de las ciencias sociales: no sólo