Por meses

El segundo asalto Forma y contenido de la revolución social

Aunque nadie parezca recordarlo entre los sesenta y los ochenta del siglo pasado hubo un periodo revolucionario que se saldó con la derrota proletaria, pero que forzó la sociedad capitalista a una reestructuración y modernización sin precedentes, desembocando en una urbanización general y una mundialización de la economía. La política dominante se redujo a la imposición unilateral de un crecimiento económico de graves efectos destructivos ambientales y sociales –el desarrollismo. Las masas asalariadas de las conurbaciones se muestran sumisas a las leyes de la mercancía y a los dictados estatales, mientras que el centro de gravedad de la agitación social se desplaza de los lugares de trabajo a la defensa del territorio. La cuestión social se plantea menos en términos laborales que ecológicos. Las esperanzas revolucionarias adquieren por ello una perspectiva desurbanizadora y ruralizante. Las nuevas clases peligrosas ha de surgir de la segregación y encontrar su autonomía fuera del sistema capitalista.

Orígenes de la cuestión social en la península

El trauma del decrecimiento

Miquel Amorós

“Con frecuencia, nos dejamos dominar por una impresión,

hasta que nos liberamos al reflexionar, y esta meditación,

rápida y mudable en su agilidad, penetra en el íntimo misterio

de lo desconocido.” (Kirkegaard, Diario de un Seductor)

La sinrazón gobierna el mundo. Los individuos se