Quehaceres para la lucha social

Carlos Ramos – Sindicato de Administración Pública de Madrid de CGT

Acto de la Confederación de Luchas – Madrid mayo de 2024

1. Hemos perdido mucho tiempo en reorganizar el anarcosindicalismo en España.

Rupturas, incorporaciones erráticas que acaban en salidas de la CGT, acomodación al modelo sindical electoral (liberaciones, eternización en puestos de responsabilidad con abandono de la actividad laboral cotidiana y consiguiente creación de estructuras de poder, “lobbies”, etc.), falta de agilidad para experimentar/acomodar la estructura organizativa a las necesidades de la clase trabajadora y lo que llamamos el “área social”.

Esto nos ha hecho llegar tarde a algunas citas (aunque nos ha permitido también conocer los resultados de algunas propuestas puestas en marcha), y acoplarnos a iniciativas no debatidas dentro de la organización, sin preocuparnos de evaluar los resultados.

También hemos dejado crecer fórmulas organizativas en el interior de nuestras estructuras de funcionamiento que han erosionado de forma importante las posibilidades de participación de la afiliación en el debate y toma de decisiones. Hemos tolerado intervenciones individuales (que a veces arrastraban a colectivos enteros (secciones, sindicatos….) exitosas aparentemente, pero basadas en modelos alejados de nuestras ideas-fuerza ( dirigentismo, sustitución de los modelos asamblearios por las tomas de decisión por las alturas con el consiguiente deterioro de la participación de las bases sindicales) y que en algunas ocasiones iban acompañadas de practicas intolerables (machistas, vanguardistas, desprecio de la coordinación/colaboración con otros colectivos, con la excusa de que éramos los “más grandes” entre los alternativos), etc.

Esta prisa (¡habíamos perdido tanto tiempo!) por adaptarnos al mundo sindical de los “mayoritarios” nos obligó a orientar la formación de lxs afilliadxs al conocimiento de las nuevas normativas de ámbito laboral, a desarrollar nuestra capacidad de negociación colectiva,  y al descuido de la formación ideológica, de los debates colectivos que no tenían que ver con votaciones y podían permitir que lxs compañerxs se acostumbraran a escuchar y coordinar con los demás como método de unificar criterios e iniciativas..

Abordar estas limitaciones se subordinó al crecimiento en afiliación, más fácil en grandes empresas que, además, permitían el control de decisiones dentro de CGT, más allá de la propia sección o sindicato en las estructuras de coordinación superiores: Federación local/comarcal, confederaciones territoriales, plenarias, plenos e incluso, congresos.  A la vez, se abandonó, en algunas confederaciones, el crecimiento y extensión por los territorios con la excusa de que “la apertura de locales suponía mucho dinero y limitaba el fortalecimiento de grandes sindicatos para la acción sindical”, desarrollando sindicatos provinciales y estructuras organizativas en las Federaciones sectoriales sin participación de la afiliación … Se ha limitado así la presencia de CGT en territorios, limitando nuestra intervención en ámbitos (municipios medianos y pequeños) donde parte de la intervención tiene que ver con la “acción social”, limitando, así,  las posibles prácticas en este ámbito de nuestrxs afiliadxs.

2. Tareas: hay que abordar todos estos déficits A LA VEZ que pensamos en nuestros objetivos sindicales y sociales.

A. Qué Objetivos.

En este texto introductorio al debate vamos a señalar uno que nos parece básico y principal, confiando que haya aportaciones que rectifiquen y/o aporten otros. Se trata de conseguir formar en todos los ámbitos organizativos, empezando por las secciones, de grupos de militantes que se crean el proyecto de CGT como organización útil al MO y al pueblo, capaces de compartir sus capacidades, esfuerzos y militancia, incluso, más allá de los ámbitos laborales.

Cuando hablamos del PROYECTO DE CGT hablamos de los acuerdos del último congreso donde se han establecidos referencias suficientes para poner en marcha las iniciativas que se proponen, entendiendo que no hay nada cerrado y hay que desarrollar las capacidades de adaptación y organización que requieran las circunstancias nuevas que se nos están planteando, sin abandonar las ideas-fuerza que configuran el ideario de CGT, del anarcosindicalismo.   

B. ¿Cómo?

En el ámbito organizativo:

– En las confederaciones que no lo han hecho: creación de organización en poblaciones periféricas de las grandes ciudades: tienen tejido industrial pero también espacios de intervención social. Desarrollo, inicialmente, de Fed. Comarcales. Luego en las demás poblaciones de la confederación territorial. Los locales sindicales pueden servir para compartir con otras entidades (ateneos, asociaciones, cooperativas).

– Promover el desarrollo de los Sindicatos únicos, como instrumentos de convergencia sindical y desarrollo de la solidaridad dentro de la organización.

Equilibrar el peso de la representación en los ámbitos donde se toman las decisiones, de manera que no pueda ser posible que uno o dos sindicatos (donde se tienen secciones grandes) puedan decidir por toda la organización territorial.

– Fijar una norma que evite la permanencia en los órganos de coordinación más allá de un tiempo concreto.

Fijar como norma la revisión del cumplimiento de los acuerdos tomados en los comicios confederales.

Renovar por mitades los órganos de coordinación (comités)

En el ámbito de la formación

– Las secretarias de formación deben ser colectivas: que organicen y definan los contenidos de los cursos y otras formas de llegar a la clase y al pueblo, en función de las necesidades en el territorio.

– Insistir en los contenidos (ideas-fuerza): lxs afiliadxs deben conocer en que organización están.

– Insistir en la importancia de la participación: en las luchas, convocatorias, tareas organizativas en el ámbito de la sección pero también del sindicato, de las estructuras territoriales, empezando por tareas de apoyo sin que impliquen cargos orgánicos, en debates promovidos en la propia organización por ateneos, grupos de memoria, historia, etc.

En el ámbito de la acción social:

las secretarias deben ser colectivas: para tener militantes que asistan en representación de la organización a las áreas donde decidamos estar presentes, pero sobre todo para coordinar y estimular la formación y participación de la afiliación en espacios de la actividad social, sobre todo las que implican participar en actividades colectivas que desarrollen el espíritu de cooperación y apoyo mutuo: AMPAS, cooperativas, grupos de consumo ecológico, de mujeres, apoyo a la emigración, vivienda, jóvenes, memoria, antifascismo, etc.

Se ha prescindido de la argumentación teórica de muchas de las propuestas en beneficio de la brevedad y síntesis del documento.

Este texto se publicó en el Libre Pensamiento nº 124 – invierno 2025