Trabajar y Vivir. Fabien Toulmé.

Reseña de José Luis García Iglesias. Filósofo y profesor de secundaria.

Y si tuvieras muchísimo dinero ¿seguirías trabajando? Esta pregunta nos la hemos hecho todas y todos alguna vez. Y aunque parezca que la respuesta es obvia, no lo es tanto, tal y como nos lo muestra Fabien Toulmé en su maravilloso cómic Trabajar y vivir (Garbuix books). El hilo conductor gira en torno a algunos conceptos de los cuales hemos oído hablar, aunque no los conozcamos en profundidad: Big Quit, gwarosa y transformación sostenible. Para entenderlo mejor, el autor emprende un viaje a tres lugares distantes y distintos con la idea de abordar tres formas diferentes de relacionarnos con el trabajo en el momento actual.

En primer lugar, viaja a USA para comprender lo que se ha dado en llamar «la gran dimisión» ―Big Quit―, esto es, el abandono de puestos de trabajo en aquel país tras la pandemia, sus causas, sus motivos y el impacto que se deriva de ello. Posteriormente, visita Corea para ver de cerca la muerte por exceso de trabajo ―gwarosa― y relatarnos las espeluznantes condiciones laborales y las consecuencias que acarrean para la salud mental y física de esa sociedad. En último lugar, nos traslada a las islas Comoras para ser testigos de primera mano de la recogida y transformación de la flor ylang-ylang, sustancia presente en la inmensa mayoría de los perfumes de lujo de las marcas más conocidas, y así poder presenciar la situación laboral, social y medioambiental en torno a esta actividad en ese rincón del océano Índico.

Lo interesante del cómic es la manera de abordarlo con trabajadores y trabajadoras reales, los cuales pueden relatar sus vidas, actividades y anhelos de forma sincera y única, haciéndonos partícipes en primera persona de sus vivencias. Además, entre un capítulo y otro, hay unos pequeños interludios que nos ilustran acerca de la vorágine en la que nos encontramos, con una entrevista profunda y clarificadora a una investigadora especialista en la sociología del trabajo y, por otro lado, con una aproximación al distópico panorama de las plataformas digitales.

A la pregunta planteada a todos ellos, los protagonistas de esta obra responden rotundamente que sí, que seguirían trabajando, aunque tuvieran millones de dólares. Pero, obviamente, no tendría nada que ver con los escenarios planteados. Todos están de acuerdo, de una u otra forma, en que seguirían trabajando en condiciones más dignas y humanas, en algo que les guste y les haga sentirse útiles y válidos en una comunidad más cercana, de la cual deberían formar parte de manera significativa. Saben que trabajarían, claro que sí, en algo que se tiene que situar en las antípodas del modelo actual de precarización, insostenibilidad, desigualdad y eliminación de derechos básicos. La apertura del cómic hacia posibles soluciones también está presente, con el ánimo de que no caigamos derrotados frente a lo que hay. Esta posible salida apunta a que debemos materializar alternativas que pasen inevitablemente por un cambio de modelo y mentalidad y que sean puestas en marcha de manera conjunta y organizada.

Y tú ¿qué responderías a la pregunta inicial?

Este texto se publicó en el Libre Pensamiento nº 124 – invierno 2025