Propuesta de estrategias anarcosindicalistas para los próximos diez años

Silvia Agüero Fernández. Sindicato de Artes Gráficas de Madrid de CGT

Bloque 1 – Retos del sindicalismo combativo

El sindicalismo combativo, que busca la justicia social en toda su amplitud, no puede ignorar la intersección de opresiones que afectan a las trabajadoras, especialmente a aquellas que son migrantes, racializadas, gitanas y/o con diversidad funcional, y/o personas del colectivo LGTBIQA+. Este reto no solo se limita a las condiciones laborales, sino a cómo nos vemos representadas en la sociedad. Por siglos, las mujeres gitanas hemos sido objeto de estereotipos y ataques: desde la visión racista que nos muestra como «sucias» y «vagas», hasta la infantilización que minimiza e invisibiliza nuestras luchas reales. El Poder se asegura de que vivamos en la marginalidad, creando un caldo de cultivo para la estigmatización que legitima la explotación. La respuesta del sindicalismo debe ser verdaderamente solidaria, que no se limite a discursos vacíos de integración/inclusión, sino que vaya al fondo de la raíz del problema: el racismo estructural y sistémico.

Bloque 2 – Estrategias en el ámbito sindical/laboral

 La lucha contra la precariedad laboral debe incorporar una crítica profunda a las representaciones sociales que condicionan el acceso de las personas gitanas, racializadas, con diversidad funcional y las personas del colectivo LGTBIQA+ a los derechos laborales. No podemos seguir permitiendo que se nos vea como «otras», como aquellas que viven en chabolas o que «no quieren trabajar». Este estigma no solo margina nuestras comunidades, sino que también nos niega la posibilidad de organizarnos. Compañeras y compañeros debemos aspirar a trabajar lo menos posible manteniendo nuestro bienestar intacto.

Para fortalecer el anarcosindicalismo, debemos:

 ● Transformar la estructura interna: Incorporar una formación continua en antirracismo, en la lucha contra la discriminación y en la defensa de los derechos de las personas con diversidad funcional. Los programas deben ser más que una obligación, deben ser una verdadera herramienta de cambio que empuje a los compañeros y compañeras a reconocer sus propios prejuicios y actuar para desmantelar las estructuras excluyentes dentro de los sindicatos.

 ● Rechazar las narrativas racistas y capacitistas sobre la pobreza: La «paguica del Estado» que se nos atribuye no es más que un mito. No vivimos de ayudas, vivimos en un sistema que nos ha mantenido en la pobreza a lo largo de los siglos. La pobreza no es una excusa para la deshumanización. La lucha por la justicia social debe ir acompañada de un compromiso real contra el clasismo, el racismo y el capacitismo que utiliza la imagen de la víctima para despojar al Pueblo Gitano, a las personas racializadas, migrantes y al colectivo LGTBIQA+ de su agencia. Aun así, creo que la paguica del estado debe de ser la referencia anarcosindical.

● Fortalecer la participación: Debemos asegurarnos de que las mujeres gitanas, racializadas y con diversidad funcional no solo sean parte de las bases, sino también de las estructuras de poder y toma de decisiones. La democracia interna de los sindicatos debe reflejar la diversidad de la clase trabajadora, especialmente en sus sectores más oprimidos. ● Incluir la problemática del mercadillo: La mayoría de las personas gitanas se dedican a la venta ambulante, más conocida como «el mercaillo», que representa una forma de subsistencia sin jefes y con una estructura bastante anárquica. Sin embargo, más allá de los beneficios de este sistema, es necesario abordar la problemática que enfrentamos con los ayuntamientos, las tasas, los impuestos y los días de mercado. Según datos de la FRA, el 98% del Pueblo Gitano está en riesgo extremo de pobreza y la gran mayoría se dedica a la venta ambulante.

● Apoyar la regularización e inserción laboral de las personas migrantes: Los principales problemas que enfrentan las personas migrantes en el ámbito laboral son la regularización de su situación administrativa, la incorporación al empleo y el acceso a una vivienda digna. CGT debe incluir estas demandas en su acción sindical.

Bloque 3 – Estrategias en el ámbito social

Ampliar la lucha social también implica una visión crítica del sistema patriarcal y colonial que nos ha robado nuestras posibilidades de gozo y disfrute. El racismo y el capacitismo no solo afectan nuestras condiciones de vida y trabajo, sino que nos despojan de nuestra humanidad al hacernos invisibles o al reducir nuestras vidas a una constante lucha por sobrevivir. El sindicalismo combativo debe luchar contra esa deshumanización, al mismo tiempo que enfrenta la crisis ambiental. La explotación de los recursos naturales y la destrucción del planeta también afectan de manera desigual a las comunidades racializadas y a las personas con diversidad funcional, quienes son las más vulnerables a los impactos de la crisis ecológica.

● Incorporar la visión decolonial en nuestras luchas: Reconocer que las luchas sociales, raciales, capacitistas y ambientales están intrínsecamente conectadas. La colonización histórica de nuestras tierras y cuerpos debe ser parte de la memoria colectiva que nutrirá nuestra lucha. La transformación no solo pasa por cambiar nuestras condiciones laborales, sino por recuperar nuestra dignidad y nuestro derecho a una vida digna.

Conclusión y plan de acción

El sindicalismo combativo no puede ser neutral ante la opresión que sufrimos las mujeres gitanas, migrantes, racializadas y con diversidad funcional. Debemos reconocer que el enemigo es el mismo: el patriarcado, el racismo, el capacitismo y el capitalismo. La lucha debe ser común, y debe tener una dimensión antirracista, anticolonial y feminista si queremos que sea efectiva. La crisis ambiental que vivimos también debe ser enfrentada con una mirada inclusiva y de justicia social, donde las voces más marginalizadas se conviertan en el centro de nuestras estrategias. Para lograrlo, debemos garantizar que nuestros sindicatos no reproduzcan las mismas estructuras que combatimos. De lo contrario, corremos el riesgo de replicar las mismas jerarquías que perpetúan la opresión. Desde CGT necesitamos una conexión real con las luchas actuales en las que no estamos participando activamente.

Plan de Formación y Alianzas CGT de acción sindical por la igualdad

Carencias:

 • La mayor parte de las personas que veo en CGT son hombres, blancos, payos, aparentemente hetero y de entre 35-57 años.

• Los comentarios en el día a día son machistas, racistas, LGTBIfóbicos, xenófobos y capacitistas. Cuando entramos a debatir temas como abusos sexuales, maltrato, migración o diversidad funcional, les faltan referencias de análisis. Se utilizan argumentos conservadores o propios de la derecha.

• Falta conexión y relaciones con movimientos sociales, jóvenes, colectivos de diversidad funcional, etc.

 • Por otro lado, mi entorno, que es todo activista, no tiene ni idea de lo que es el sindicalismo.

Propuesta: La propuesta que planteo se basa, por un lado, en la realización de talleres sobre feminismo, antirracismo y contra la LGTBIQA+fobia, además de talleres sobre la diversidad funcional e intelectual, y por otro, en iniciar un proceso de creación de alianzas con movimientos sociales que están implicados en estas luchas.

Beneficios: Todo esto no solo beneficiará a los colectivos de los que hemos hablado, sino que hará una CGT fuerte. Subirá la afiliación, la representación y la repercusión de nuestro sindicato. Tendremos más alianzas con colectivos sociales y estaremos proponiendo una red anarcosindical real y nutrida.

Este texto se publicó en el Libre Pensamiento nº 124 – invierno 2025