“Las trabajadoras domésticas queremos soluciones colectivas”

Entrevista a Rafaela Pimentel y a Marga Martínez, de Territorio Doméstico.

Territorio Doméstico es una asociación de trabajadoras del hogar de Madrid, formada por mujeres dominicanas, colombianas, salvadoreñas, ecuatorianas, rumanas, españolas, senegalesas, nicaragüenses, bangladesíes, bolivianas y marroquíes.

Rafaela Pimentel, de Territorio Doméstico

¿Qué tipo de trabajo hacéis y por qué es tan importante para la sociedad?

El tipo de trabajo que nosotras hacemos es muy importante para la sociedad porque nosotras hacemos que la sociedad pueda funcionar. Nosotras gestionamos la vida de las demás, y eso es lo que sostiene la vida y lo que sostiene la sociedad. Para que la sociedad pueda hacer otras cosas y seguir adelante, alguien tiene que hacer el trabajo de cuidados y eso lo hacemos nosotras.

¿Cuándo y cómo surge la asociación?

La asociación Territorio Doméstico nace en 2006. Un grupo de trabajadoras domésticas y de feministas nos encontramos en el barrio de Lavapiés, en Madrid, y comenzamos a hablar del trabajo que estábamos haciendo. Muchas de nosotras somos mujeres inmigrantes. Empezamos a hacer asambleas en el centro social feminista Escalera Caracola, y ahí contábamos el trabajo que hacíamos y lo que nos estaba pasando con ese trabajo.

¿Cómo os organizáis?

Nos organizamos de forma asamblearia. Nos escuchamos entre nosotras. Cada una pone sus saberes, comenzamos a organizarnos de la manera que nosotras decimos: primero nos sostenemos unas a otras y luego nos organizamos. Primero nos escuchamos, nos acuerpamos (apoyamos), solucionamos algunas situaciones y luego, a partir de ahí empezamos a organizarnos.

Nos organizamos con una comisión política, nos reunimos, hablamos y, ya que muchas compañeras que están internas no pueden participar en una reunión por la tarde o por la mañana, buscamos los mecanismos para que puedan participar.

Siempre sosteniéndonos.  Sabemos que hay muchas compañeras que están internas y que no pueden estar, participar y, las que podemos, acompañamos en los juicios, en el médico, en las entrevistas de trabajo.

¿Cuáles son las reivindicaciones principales?

Reconocimiento de este trabajo que hacemos y que se nos incluya en el Estatuto de los Trabajadores.

Reconocimiento de todos los derechos que están en el Estatuto de los Trabajadores: derecho al paro, a la Seguridad Social (esto ya lo hemos conseguido), derecho a baja laboral, derecho a la protección de la Inspección de Trabajo (que aún no lo tenemos), y derecho a las pensiones. Esas cuestiones ya las hemos conseguido en 2011, pero aún estamos peleando para que se le hagan efectivas.

¿En qué movilizaciones participáis?

Las movilizaciones en las calles son casi siempre en forma de performance. Las movilizaciones en la calle son muy importantes. Las herramientas que hemos trabajado durante estos años han sido la pasarela de moda, el documental, la radionovela, los flashmob (acciones sorpresa en la calle) … Todo eso lo hemos hecho para que la información sobre nuestros derechos llegue a las compañeras.

Participamos en el 8 de marzo. En la agenda política del movimiento feminista pedimos poner los cuidados, pedimos poner las fronteras; y en las dos últimas huelgas generales feministas que hemos hecho, las trabajadoras de hogar fuimos muy potentes y activas para reivindicar que el trabajo de cuidados sea reconocido.

También participamos en movilizaciones del primero de mayo, contra las fronteras, por la sanidad pública, por la educación pública…

¿Tenéis asesoría jurídica laboral y de inmigración?

Tenemos asesoría jurídica, tenemos una abogada. El grupo nació también por una compañera marroquí que denunció a su jefa porque no quería pagarle por su trabajo y, aunque ella no tenía papeles, ganamos el primer juicio entre todas.

La asesoría jurídica la lleva una compañera activista, que es abogada, y ahora estamos buscando medios para poder pagar a la compañera que hace esa asesoría jurídica, porque también esta en situación de precariedad.

La asesoría jurídica es semanal. Cuando llegan las personas a la asesoría, antes de pasar con la abogada, dos personas de la asociación le hacen la acogida. Estas personas asisten también a la consulta con la abogada, porque no queremos individualizar los problemas: queremos colectivizarlos y, aunque se resuelvan como problemas individuales, también hacer partícipe a la asociación para la lucha colectiva.

¿Cómo valoráis la ratificación en España del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Trabajo doméstico?

Lo valoramos como una victoria de una lucha de 15 años. El convenio no lo es todo, porque queremos estar en el Régimen General de la Seguridad Social y tiene que pasar un año para que se aplique, pero para nosotras es una victoria de las trabajadoras de hogar: llevamos años peleando por la ratificación. Vamos a seguir adelante, peleando por nuestras reivindicaciones.

¿Cómo valoráis el proceso de aprobación de la ley basada en este convenio?

Ha sido un proceso lento. Nos ha dejado fuera a las trabajadoras de hogar, y eso que nuestra lucha ha hecho que no se pueda mirar para otro lado. La ley es importante y positiva. Nos ha servido para coordinarnos a nivel estatal y hemos organizado nuestro propio sindicato.

¿Qué objetivos os planteáis a corto y medio plazo?

Que se siga con la aplicación de la ratificación del convenio 189 de la OIT. Reclamamos un Real Decreto y el Ministerio de Trabajo nos ha escuchado para que se incluyan nuevos derechos.

Desde vuestra asociación no solo defendéis vuestras condiciones laborales sino también que el Estado financie servicios públicos de cuidado a personas dependientes. ¿Habéis encontrado apoyos en organizaciones sociales, sindicales o políticas?

Exigimos un sistema de cuidados público comunitario y digno donde el Estado se haga cargo de lo que le corresponde, porque el sistema de cuidados ha estado sostenido siempre por mujeres con el trabajo sin remunerar y ahora también con las trabajadoras de hogar.

Que el estado ponga su parte para que nadie se quede sin cuidados por no tener familiares o no tener recursos.

Nosotras estamos en una gran alianza con muchos colectivos. Desde territorio doméstico hemos planteado esa mirada amplia sobre los cuidados (donde no solo tenemos que estar las trabajadoras domésticas) porque no puede ser que se deje a las personas sin residencias, sin escuelas infantiles, sin apoyos de dependencias; que se haga un sistema público comunitario con recursos suficientes, para que las familias y las personas no tengan que buscar un cuidado privado y de mala calidad, y donde las familias no tengamos que costearnos los cuidados.

¿Cómo de importante consideráis la lucha feminista?

Siempre hemos buscado alianzas. Sabemos que esto no lo podemos conseguir las trabajadoras de hogar solas. Por eso, desde que nació el colectivo, hemos intentado tener alianzas con otras entidades para realizar la movilización por el sistema público de cuidados y por unos cuidados dignos, que va a servir para todos, no solo para las trabajadoras de hogar y para las familias que cuidamos las trabajadoras de hogar.

Estamos aliadas con muchísimos colectivos. Estamos con el movimiento feminista. Para nosotras ha sido muy importante el movimiento feminista, ha sido clave.