Estrategias anarcosindicalistas para los próximos diez años

Pablo Vilches – Sindicato de Oficios Varios de Madrid de CGT

Bloque 1 – Retos

1. Retos del sindicalismo combativo en los próximos 10 años en los ámbitos sindical y

social. A qué problemas nos enfrentamos, qué obstáculos nos impiden conseguir un

cambio social profundo.

Es un contexto actual en el que las ideologías contestatarias sufren una crisis de liderazgo en la sociedad, creo que nuestro mayor reto es el ser capaces de ser el referente de todas aquellas personas que perciben o reciben cualquier clase de injusticia social, para después, partiendo de esa base social, conquistar y remplazar el pensamiento conservador que domina a la clase social trabajadora acomodada (o que al menos cree serlo). Esto es una tarea titánica en la que la extrema derecha previsiblemente va a jugar un papel importante al estar ganando un relevante apoyo popular en occidente. Así que… ¿Qué estrategias abordamos para obtener el suficiente apoyo popular que en un futuro sea capaz de materializar el cambio social? Creo que el anarcosindicalismo tiene que ser capaz de romper con una estructura histórica que está empezando a ser un lastre: la organización por sectores productivos. En una sociedad actual donde la economía y la organización del trabajo son cada vez más transversales, donde la dispersión de los trabajadores es cada vez más grande, tenemos que empezar a poner el foco en los barrios donde vive la gente. Allí es donde debería acercarse el sindicato a realizar una labor sindical y social, donde este debería ser capaz de organizar solidariamente a las personas, de manera que estas tengan las herramientas necesarias para actuar en los centros de trabajo y mejorar sus condiciones de vida. Actuar desde el lodazal en el que vive la gente y de ahí a la empresa, y no al revés.

Debemos prestar especial atención a la cada vez más acentuada diferencia entre la clase social privilegiada y la que no tiene recursos, y a la crisis ecológica. La extrema derecha, muy bien posicionada en redes sociales y canales de comunicación donde día tras día vierte sus maldad ideológica, está consiguiendo rentabilizar esas dos cuestiones junto a su lucha contra el feminismo.

Bloque 2 – Ámbito sindical/laboral

2. ¿Qué queremos conseguir en los próximos 10 años en el ámbito sindical/laboral? ¿Cuáles son nuestros principales objetivos?

Pienso que es imprescindible ganar la batalla cultural contra la extrema derecha y el neoliberalismo, si no las consecuencias pueden ser graves. Hay que estudiar y trabajar la pedagogía necesaria para que los trabajadores entiendan la relación entre el neoliberalismo, extrema derecha y sus propias condiciones de vida. Si no ganamos eso va a ser imposible reducir la precariedad o la pobreza, desde la irrelevancia no vamos a ser capaces de articular cambios en el entorno de trabajo y en la sociedad.

3. ¿Qué pasos concretos tenemos que dar para conseguir estos objetivos en los próximos 10 años en el ámbito sindical/laboral?

La presencia en los barrios se me hace necesaria para ese cambio de paradigma en el pensamiento de la clase trabajadora. Para ello hace falta un cambio importante en la estructura organizativa del sindicato, ya que implicaría abrir locales en barrios y militar en ellos. Sé que se abordará la cuestión de que sin militancia eso no es posible, pero si no empieza un núcleo de afiliados con esa tarea no se conseguirá esa militancia a futuro: es la pescadilla que se muerde la cola.

Otra cuestión muy diferente y complicada es la previsible resistencia del propio sindicato a aceptar ese cambio en la organización. Los privilegios de importantes secciones sindicales, donde sus retribuciones en forma de horas sindicales y liberados han generado una forma de vida a la que muchos no van a querer renunciar, va a complicar que los sindicatos acepten que la organización en sectores productivos está obsoleta. Esto también genera un componente ideológico que va a ser complicado derrotar. ¿Cómo abordamos esta cuestión? Este punto habría que trabajarlo mucho.

Bloque 3 – Ámbito social

4. ¿Qué queremos conseguir en los próximos 10 años en el ámbito social? ¿Cuáles son nuestros principales objetivos?

De nuevo, una importantísima tarea es reducir la influencia de la ultraderecha en el ámbito cultural, político o de cualquier ámbito de la vida. Sin esta conquista el punto de partida para el trabajo va a ser complicadísimo. Lógicamente deberemos estar en la lucha feminista, en la lucha ecologista, en la lucha antifascista; siempre con una perspectiva de clase, pero tenemos que combatir constantemente el desembarco cultura e ideológico de la ultraderecha. En esto el sindicato puede jugar una labor fundamental y ser herramienta y catalizador de una nueva manera de entender el mundo. Creo que desde los años 80 los sindicatos en general se han ido alejando poco a poco de la esfera social, encerrándose en sus empresas y burocracias internas. Hay que romper con ello.

5. ¿Qué pasos concretos tenemos que dar para conseguir estos objetivos en los próximos 10 años en el ámbito social?

Dentro de las ideas sugeridas en el guion se encuentran algunas propuestas interesantes para intervenir en el ámbito social. Potenciar los medios de comunicación y alianzas en otros medios es un paso que parece estar ya generando muy buenos resultados, interviniendo con mensajes que sirvan de contrapeso a la ola reaccionaria que vivimos. Hay que seguir potenciando esa faceta pero tenemos que explorar cómo introducirnos en los medios que habita la juventud, y eso incluye Twitch, no solo Instagram o Tiktok. Y no me refiero a introducirnos anunciando huelgas o conflictos, eso no está dando resultados para la hegemonía de nuestro pensamiento, tenemos que se capaces de hablar el mismo lenguaje que conecta con la juventud pero con nuestro propio mensaje y cultura.

Otra idea que me parece que puede ser rompedora es introducir y priorizar el sindicalismo de vivienda en la secretaría de acción social, ¿o no es acaso uno de nuestro principales problemas con una relación directa con el el sistema económica? Ayudaría a generar también nuevas perspectivas sobre cómo hacer sindicalismo.

Y por supuesto el colaborar con otros movimientos sociales y espacios, a ser posible de manera permanente. En este punto creo que merece la pena que vayamos un poco “más abajo”. No solo hay que trazar alianzas que perduren, sino darnos a conocer en cualquier espacio ya sea este de lucha, de cultura o de debate. El proselitismo también nos generará una presencia en el imaginario de las personas que nos facilitará llegar a estas. Puedo poner como ejemplo un “experimento” que realicé a pequeña escala. En un espacio de filosofía en el que participo semanalmente decidí ofrecer 20 libros editados por Libre Pensamiento, “Cambiar el Sistema, no el Clima”. La recepción fue muy positiva y generó interés y reflexión sobre la crisis ecosocial y el autoritarismo del Estado, además de una percepción positiva de la CGT y del anarquismo/anarcosindicalismo. Hay muchas maneras de acercanos a la gente sin los tradicionales discursos, que seamos honestos ya de una vez, no tienen calado actualmente e incluso generan cierto rechazo. Tenemos que explorar vías para convertirnos en un elemento visible y presente en la mente de las trabajadoras, para con el  tiempo ser un elemento referencial.

Este texto se publicó en el Libre Pensamiento nº 124 – invierno 2025